Internet dentro de mi

Raymond Kurzweil, uno de los tecnólogos más reconocidos del mundo, está convencido de que en pocos años no habrá distinción entre la inteligencia humana y la artificial. A este punto de inflexión en la evolución de nuestra especie, lo ha llamado La Singularidad.

Otros pensadores e investigadores sostienen que ese momento está aún lejos, ya que seguimos reformulando lo que entendemos por inteligencia y cómo funciona nuestro cerebro. Creo que mucho antes de que la inteligencia artificial se desarrolle hasta igualarnos o superarnos, habremos modificado nuestro propia inteligencia hasta límites insospechados, potenciandola hasta tal punto, que lo que quedará en entredicho será nuestro concepto sobre lo humano y lo artificial.

Apenas nos hemos dado cuenta, pero ya hemos normalizado nuestra coexistencia con los gadgets en una manera que podríamos denominar como simbiótica. Lo artificial y lo humano se dan de la mano en esta relación de interdependencia que ya no tiene marcha atrás. El desarrollo de los dispositivos móviles se ve acelerado por nuestra creciente demanda de mejorarlos e integrarlos cada vez más en nuestras rutinas diarias. A su vez, este mismo desarrollo nos transforma y evoluciona abriéndonos a nuevas formas de comunicación, pensamiento e interrelación personal. La simbiosis es real y efectiva, de alguna manera ya somos Cyborgs.

Internet dentro de mi. Camino de la singularidad.
Internet dentro de mi. Camino de la singularidad.

El primer paso está dado, los gadgets “inteligentes” se han fusionado con nosotros, ya no podemos hablar de inteligencia humana sin tener en cuenta estas poderosas herramientas. Se han convertido en una tercera piel, algo de lo que no podemos prescindir fácilmente, al igual que lo ha sido la ropa, nuestra segunda piel. El siguiente paso natural ya está siendo la fusión entre gadgets y vestimenta, entre estas tercera y segunda piel, en breve, nos vestiremos cada día con inteligencia artificial. De ahí, lo siguiente será el salto a nuestro interior.

A medida que la nanobótica y la biotecnología avanzan, se va acercando cada vez más la posibilidad de integrar dentro de nuestro cuerpo, máquinas y gadgets inteligentes de tamaño molecular. Estos dispositivos vivirán y actuarán como un ente único en simbiosis con nuestro cuerpo y mente, será muy difícil entonces diferenciar entre la mente humana y la mente artificial. De hecho, creo que tendremos que redifinirnos por completo.

La Nanobótica hará realidad la fusión Hombre-Máquina de forma orgánica.
La Nanobótica hará realidad la fusión Hombre-Máquina de forma orgánica.

Si a esto sumamos la computación cuántica, esta “nueva mente” adquirirá propiedades muy difíciles de imaginar ahora mismo, como la capacidad de almacenamiento de información casi ilimitada. Lo que quiere decir que toda la información digital generada hasta ese momento podrá ser almacenada en el interior de una sola mente humano-artificial. En el interior de cada ser humano habrá una copia de toda la información digital que haya en Internet.

La Computación Cuántica hará posible el cerebro artificial.
La Computación Cuántica hará posible el cerebro artificial.

Esto es difícil de asimilar, y las implicaciones de lo que llegaría a ser son enormes. Para hacernos un poco más difícil su comprensión, la computación cuántica trae otra característica asombrosa y es el entrelazamiento cuántico, que permitiría la comunicación instantánea de toda esta información. Esto nos convertiría en una especie donde cada individuo tendría en su interior y de forma instantánea toda la información que se estuviera generando en cada momento. Cada “ser humano” sería Internet, en cada interior estaría toda la información generada, actualizada segundo a segundo de forma telepática y a tiempo real.

Cada Ser Humano será Internet. O deberíamos decir Akasha?
Cada Ser Humano será Internet. O deberíamos decir Akasha?

Y es muy extraño, porque la religión y la espiritualidad siempre nos han enseñado que dentro de nosotros vive el todo, la iluminación precisamente consiste en la unión con el todo, en la capacidad para conectar con él y llegar a comprender que todos somos uno. La evolución tecnológica tal como la hemos descrito nos llevaría a descubrir esto, Internet sería el todo dentro de nosotros, la red de seres, y ya no habría diferencia entre lo bio y lo artificial, entre lo racional y lo espiritual, entre lo individual y lo colectivo, seríamos un solo ser sin dejar de ser nosotros mismos.

Este artículo es parte de un proyecto conjunto con mis amigas Gema Requena (NetHunting) y Patricia Buraschi (Yoga-Didge-Wearable Art), para conectar los planteamientos que en este blog iré tratando sobre posibles futuros a los que nos lleve el desarrollo tecnológico, con los insights de tendencias sociales. En este caso y tal como lo ha llamado Gema, iremos del insidetech (“internet dentro de mi”) a lo social, al individuo y la comunidad y cómo podría llegar al mercado y a las marcas. No te pierdas la genial continuación de la mano de Gema Requena en Nethunting: INSIDE-TECH. La nanotecnologia del cuerpo y el alma: el “human” tech.

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